DE MAJE LO SIGO
Una historia verdadera

Juan-Manuel Torres-Moreno


 

Para el Rocas, el Lola, el Bic
y el güero: ese güero...

 
 
     Serían como las ocho cuando oí el fonazo: que me despierto luegoluego poniéndome mi par de tenis y que alzo la bocina: era el güero Cárdenas (el güero ese siempre tan atodísima). / -Pus qué onda, ¿qué andas haciendo? / -Nada ijo: vente para acá de volada porque no sé ni qué tranza. / ¡Cámara! ¿pus que hiciste? apoco te metiste otra vez en la cama de la ñora esa?... te dije que no volvieras por ái. / -Nooooo. / -Cómo que no; entonces qué onda: ¿te cayeron en una de tus tranzas como la de la otra vez... / -¡QUE NO GÜEY! ¿Cómo cres? te digo que no es nada de la vida: nada deso. Tu nomás... [ en tanto me hablaba me acordé de la vez que nos pescó la tira por andarnos volando unas cocacolas de un camión. Que nos apañan de los brazos y entonces al güero (al gran güero ese siempre tan atodísima) que se le ocurre armársela de tos a uno de los pitufos; tonces el otro que agarra y ¡mocos!: que le da chico madrazote que lo deja ái tirado. Yo nomás pus qué onda ¿no? ] / -Pero si me acabo de levantar; nomás déjame paparear y... / -Nada-nada maese, véngase para acá questoy retepreocupadísimo. / -Bueno y ¿dóndestás güey? / -Aquí nomás, a la vuelta del metro Guerrero; pero apúrate, de volada ijo porque... / -¡Pero no chingues, güero!: es que está retecolgado para llegar hasta allá. / -Oh que la chingada... ¡que te digo que es urgentísimo!. (La verdá nunca 'bía visto al güero tan alborotado, así que, preguntándome q-u-é  c-h-i-n-g-a-o-s le pasaría que le digo:) -Sale pues, orita me lanzo para allá...
 
SI DESEA USTED SEGUIR LEYENDO ESTE CUENTO, FAVOR DE ENVIAR UN E-MAIL AL AUTOR